COMITÉ DE EXPERTOS
JOSÉ L. GUTIÉRREZ TRUEBA - "COMITÉ DE EXPERTOS"
¿En qué se parece un café de especialidad a un bebé? ¿Puede una app ser la mejor madre del mundo? ¿Está tu hijo hablando con un espíritu? ¿Cómo gestionarías una custodia compartida cuando no tienes nada que compartir? ¿Qué pasa cuando tener hijos resulta no ser "lo mejor que puede pasarte en la vida"? Si ser padre es como aprobar una oposición, tienes trabajo fijo para toda la vida, ¿no debería existir también la opción de pedir una excedencia de cinco años? ¿Y si te dan ganas de salir corriendo y volver a ser libre? Si al menos pudieras congelar a tu hijo pequeño para que no creciera nunca y siguiera tan divertido, como tener un perrito en casa…
En algún punto entre Ted Chiang, Juan José Millás y Alejandro Zambra, Gutiérrez Trueba explora el papel del padre, esa única forma tolerada que tiene un hombre de escapar al síndrome de Peter Pan, y cómo su autoridad es siempre discutida por su entorno de expertos. Dieciocho relatos que casi forman una nouvelle al compartir personajes y continuidad cronológica, y que hablan de la paternidad (y la maternidad) en una época de padres-abuelos, perrijos y co-familias.
ABEL CUEVAS - "EL DRUGSTORE"
"El Drugstore" es una newsletter que desde hace años envía Abel Cuevas. Una newsletter con vocación de fanzine que ahora se convierte en un libro de más de 300 páginas que recopila dos años de cartas sobre cultura pop. Con mucho humor y diseño exquisito (en un formato que emula el scroll) aquí podréis encontrar recomendaciones, batallitas y pensamientos sueltos a propósito de Robert Wyatt, Grateful Dead, Alice Coltrane, Brian Eno, Elliott Gould, Sun Ra, camisetas de 2Pac, Robert Altman, Kali Malone, plantas, Jandek, J. G. Ballard o Donna Tartt. Pero también monos escuchando a Aphex Twin durante horas, conversaciones en la cola del cine, la banda sonora de un vídeo de aeróbic de los noventa, un concierto de hace treinta años y otro que durará 639. Una piscina con forma de guitarra, las llamadas telefónicas entre Annea Lockwood y Ruth Anderson, el abrigo azul de Donald Sutherland en "Amenaza en la sombra", logos de la NBA y entrenadores deadheads.
Un buen puñado de obsesiones recurrentes, tropecientos intentos de mirar al pasado sin caer en la nostalgia y un montón de recomendaciones de discos y películas.
PIA-MÉLISSA LAROCHE - "LA CANTILENA DE MADERA"
La cantilena de madera son dos historias de Pia-Mélissa Laroche.
En Mandolina, las notas musicales se escapan, se transforman, caminan, vuelan, se arrastran, hechizando a los protagonistas, petrificados como en una historia de miedo.
En Talar los árboles, bloquear las fuentes, volcar las piedras, los bosques son el decorado de una leyenda popular de regusto medieval sobre naturaleza y magia y arte y metanarrativa y paciencia, paciencia, paciencia.
Dos historias. Si la primera está siempre cambiando, la segunda es constante. Si la primera recuerda a las ilustraciones de los años veinte y a la psicodelia de los setenta, la segunda es una epopeya antigua, extraña, surrealista, contada en voz baja. Si la primera es creación, la segunda es destrucción. Objetos, naturaleza, poesía, tristeza, humor.
Dos historias de una artista de gran talento visual que crea mundos con lo que ha aprendido de la observación de las plantas, del terror de serie B, de la música de vanguardia, de la pintura de Emanuel de Witte, de los cuentos infantiles, de la psicodelia de Nicole Claveloux, de la experimentación de Yuichi Yokoyama.
Robert Benchley - "Café contra ginebra"
Para cerrar su homenaje a los 100 años de la revista The New Yorker, Libros Walden publicaCafé contra ginebra, la primera recopilación en español de la obra deRobert Benchley, el divertidísimo escritor fundador de la Mesa Redonda del Algonquin.
¿Crees que los objetos inanimados conspiran contra ti? ¿Piensas que la mejor forma de acabar con el ruido es deshacerse de algunos individuos? ¿Odias hacer regalos, a los pesados en los viajes y a los que tosen en el teatro? Robert Benchley también.
Gran observador del ridículo humano y con un don para encontrar lo hilarante en los pequeños detalles, Robert Benchley fue prácticamente el inventor de ese personaje que hacía pasar por personalidad, el de un hombrecillo torpe, perezoso, hogareño, poco masculino y víctima de los elementos, que ha marcado durante décadas eso que se ha dado en llamar "humor de Nueva York". Sabía reírse de sí mismo y que eso le permitía reírse de todo y de todos.
Café contra ginebra recopila cincuenta textos escritos originalmente para revistas como The New Yorker, Life o Vanity Fair. Experto en encontrar lo ridículo en lo cotidiano, ya fuese en una noticia científica, una costumbre social, una decisión política o un comunicado de su banco, sus palabras siguen teniendo una vigencia sorprendente y una agudeza tremendamente original.